1. Alabad al SEÑOR. Cantadle al SEÑOR una nueva canción, -y- su alabanza -esté- en la congregación de los santos.
2. Que Israel se regocije en el que lo hizo, -y- los hijos de Sion se gocen en su Rey.
3. Que alaben su nombre en el baile, -y- alabanzas con el tamboril y el arpa le canten.
4. Pues el SEÑOR se complace en su pueblo, -y- a los humildes embellecerá con la salvación.
5. Que los santos se gocen en -la- gloria, que en sus camas canten a toda voz.
6. -Que- las sublimes -alabanzas- de Dios -estén- en sus bocas, y en sus manos una espada de doble filo,
7. Para ejecutar venganza sobre los paganos, -y- sobre las gentes castigos.
8. Para atar a sus reyes con cadenas, y con grilletes de hierro a sus nobles,
9. Para sobre ellos ejecutar el juicio escrito, este honor -lo- tienen todos sus santos. Alabad al SEÑOR.
Salmo 147
1. Alabad al SEÑOR, pues -es- bueno cantarle alabanzas a nuestro Dios, ya que -esto es- agradable, -y- lindas son las alabanzas.
2. El SEÑOR a Jerusalén construye, a los desechados de Israel recoge.
3. Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas.
4. Él cuenta el número de estrellas, a todas llama por nombre.
5. Nuestro SEÑOR es grande, y -posee- gran poder, su entendimiento -es- infinito.
6. El SEÑOR levanta a los humildes, -y- a los malvados arroja al piso.
7. Cantadle al SEÑOR acciones de gracias, cantad en el arpa alabanzas a nuestro Dios.
8. Que cubre el cielo con las nubes, que prepara la lluvia para la tierra, que hace crecer el pasto en las montañas.
9. Él le da su comida a las bestias, -y- a los jóvenes cuervos que claman.
10. Él no se deleita en la fuerza del caballo, ni en las piernas del hombre se complace.
11. El SEÑOR se complace en los que le temen, y en aquellos que esperan en su misericordia.
12. Alaba al SEÑOR, Oh Jerusalén, alaba a tu Dios, Oh Sion.
13. Porque fortaleció las barras de tus portones, a tus hijos bendijo en tu interior.
14. Él hace la paz -en- tus fronteras, -y- te colma del más fino trigo.
15. Él envía su mandamiento -a- la tierra, su palabra corre muy veloz.
16. Cual lana él da la nieve, -y- cual ceniza esparce la canosa escarcha.
17. Como en trocitos arroja su hielo, ¿-y- delante de su frío quién puede permanecer en pie?
18. Envía su palabra y los derrite, su viento hace soplar. -y- fluyen las aguas.
19. A Jacob le da a conocer su palabra, sus estatutos y sus juicios a Israel.
20. Con ninguna nación así ha tratado, -y en cuanto a sus- juicios ellos no los conocieron. Alabad al SEÑOR.
Salmo 146
1. Alabad al SEÑOR, Oh alma mía, alaba al SEÑOR.
2. Mientras viva alabaré al SEÑOR, -y- mientras tenga algún aliento cantaré alabanzas a mi Dios.
3. En príncipes no pongáis vuestra confianza, -ni- en el hijo de hombre, en quien auxilio -no hay-.
4. -Cuando- retorna a la tierra su aliento sale, y ese mismo día perecen sus pensamientos.
5. Feliz -aquel- que -tiene- como su auxilio al Dios de Jacob, cuya esperanza -está- en el SEÑOR su Dios,
6. El cual hizo el cielo, la tierra, el mar, y todo lo que en él -hay-, el que para siempre guarda la verdad;
7. El que ejerce juicio a favor de los oprimidos, el que da comida a los hambrientos. El SEÑOR desata a los prisioneros;
8. El SEÑOR abre -los ojos de- los ciegos, el SEÑOR levanta a los abatidos; a los justos el SEÑOR ama,
9. El SEÑOR preserva a los extranjeros, él alivia al huérfano y a la viuda, mas el camino de los malvados vuelve al revés.
10. El SEÑOR reinará para siempre, tu -mismo- Dios, Oh Sion por todas las generaciones. Alabad al SEÑOR.
Salmo 135
1. Alabad al SEÑOR. Alabad el nombre del SEÑOR; alabad-lo-, Oh vosotros siervos del SEÑOR.
2. Vosotros los que os quedáis en la casa del SEÑOR, en las cortes de la casa de nuestro Dios,
3. Alabad al SEÑOR, pues el SEÑOR -es- bueno; cantad alabanzas a su nombre, porque -es- un placer.
4. Pues el SEÑOR ha escogido a Jacob para él, -y- como su peculiar tesoro a Israel.
5. Porque sé que el SEÑOR -es- grande, y -que- por encima de todos los dioses nuestro SEÑOR -está-.
6. Lo que al SEÑOR le plació, -aquello- hizo en el cielo, y en la tierra, en los mares, y en los profundos lugares.
7. Él los vapores hace ascender de los confines de la tierra; él hace los rayos para la lluvia, él de sus bóvedas saca al viento.
8. -Él es- quien hirió a los primogénitos de Egipto, tanto del hombre como de la bestia.
9. -El que- puso muestras y maravillas en medio de ti, Oh Egipto, -enviándolas- sobre el Faraón, y sobre todos sus siervos.
10. -Él es- quien lastimó grandes naciones y a poderosos reyes mató,
11. A Sejón, rey de los Amorreos, a Og, rey de Basán, y a todos los reinos de Canaán,
12. Y entregó la tierra de ellos -por- herencia, -sí,- por herencia a Israel su pueblo.
13. Tu nombre, Oh SEÑOR -perdura- para siempre, -y- tu memoria, Oh SEÑOR, a través de todas las generaciones.
14. Pues el SEÑOR juzgará a su pueblo, y acerca de sus siervos se arrepentirá.
15. Los ídolos de los paganos plata y oro -son-, obra de manos de hombres.
16. Tienen bocas, mas no hablan, ojos tienen, mas no ven;
17. Tienen oídos, mas no oyen, ni tampoco hay aliento -alguno- en sus bocas.
18. Tal como ellos son los que los hacen, -al igual que- cada uno de los que confía en ellos.
19. Bendecid al SEÑOR, Oh, casa de Israel, bendecid al SEÑOR, Oh, casa de Aarón,
20. Bendecid al SEÑOR. Oh casa de Leví, vosotros los que teméis al SEÑOR, al SEÑOR bendecid.
21. Bendito desde Sion sea el SEÑOR, el cual mora en Jerusalén. Alabad al SEÑOR.
Salmo 113
1. Alabad al SEÑOR. Alabad, Oh siervos del SEÑOR, alabad el nombre del SEÑOR.
2. Bendito sea el nombre del SEÑOR desde este momento en adelante y por siempre jamás.
3. Desde el nacimiento del sol hasta donde este mismo se pone, el nombre del SEÑOR para alabarse -es-.
4. El SEÑOR, por encima de todas las naciones excelso -es-, -y- por encima de los cielos su gloria.
5. ¡Quién -es- como el SEÑOR nuestro Dios, que mora en lo alto,
6. El cual -se- humilla para contemplar -las cosas que están- en el cielo y en la tierra!
7. El, levanta del polvo al pobre, -y- al necesitado alza del estercolero
8. Para poder colocar-lo- con príncipes, -sí- con los príncipes de su pueblo.
9. El hace a la estéril un ama de casa, -y una- madre gozosa con hijos. Alabad al SEÑOR.
Salmo 112
1. Alabad al SEÑOR. Bendito -es- el hombre -que- teme al SEÑOR, -que- se deleita sobremanera en sus mandamientos.
2. Su simiente tendrá poder sobre la tierra; la generación del correcto será bendita.
3. Abundancia y riquezas -habrá- en su casa, y su justicia perdura para siempre.
4. Para el correcto en la oscuridad la luz se levanta; -es- clemente, lleno de compasión y justo.
5. Un hombre bueno manifiesta favor y presta; sus asuntos va a guiar con discreción.
6. Para siempre no se moverá por seguro, eternamente el justo será remembrado.
7. De malas noticias no tendrá miedo; fijo está su corazón confiando en el SEÑOR.
8. Establecido -está- su corazón, miedo no tendrá, hasta ver -lo que desea- sobre sus enemigos.
9. Ha dispersado, a los pobres ha dado, -y- su justicia perdura para siempre; con honor su cuerno será exaltado.
10. El malvado -lo- verá, y se acongojará, rechinará sus dientes y se derretirá, el deseo de los malvados perecerá.
