Isaías 62

1. Por amor a Sion no callaré, y por amor a Jerusalén no descansaré, hasta que su justicia salga cual resplandor, y arda como una lámpara su salvación.
2. Y los Gentiles verán tu justicia, y todos los reyes tu gloria, y te llamarán con un nuevo nombre por la boca del SEÑOR asignado.
3. También serás en las manos del SEÑOR una corona de gloria, y una diadema real en la mano de tu Dios.
4. No te dirán más Abandonada, ni a tu tierra Desolada, sino que te llamarán Hefzibá, y a tu tierra Beula, porque el SEÑOR en ti se deleita, y se desposará tu tierra.
5. + Pues -como- un joven se desposa con una virgen, -también- tus hijos se desposarán contigo y -como- el novio se regocija sobre la novia, -de igual manera- tu Dios se regocijará sobre ti.
6. Puse vigías sobre tus muros, Oh Jerusalén, -los cuales- nunca callarán ni de día ni de noche, vosotros los que hacéis mención del SEÑOR, no os quedéis en silencio,
7. Ni reposo a él le deis, hasta que establezca a Jerusalén, y la haga una alabanza en la tierra.
8. El SEÑOR ha hurado por su mano derecha, y por el brazo de su fuerza, Por seguro no voy a dar tu grano -por- comida a tus enemigos, y los hijos del extranjero no se beberán tu vino, por el cual laboraste,
9. Sino que -los que- lo consuman serán los que lo recogieron, y alaben al SEÑOR, y los que lo hayan traído y aunado, en las cortes de mi santidad lo beberán.
10. Pasad, por los portones pasad, -y- el camino al pueblo preparad; echad la carretera, echad, sacad y reunid las piedras, un estandarte para el pueblo enarbolad.
11. He aquí que hasta el confín del mundo el SEÑOR ha proclamado, Decidle a la hija de Sion, Mira que tu salvación viene, observa cómo su recompensa -está- con él, y su obra lo antecede.
12. Y los llamarán, La gente santa, Los redimidos del Señor, y a ti te llamarán, Solicitada, Ciudad no desamparada.

Isaías 61

1. El Espíritu del Señor DIOS -está- sobre mí, pues el SEÑOR me ha ungido para predicarle buenas nuevas a los sencillos; me ha enviado a vendar a los quebrantados de corazón, a los cautivos proclamar libertad, y a -los- reos abrir la prisión.
2. A proclamar el año aceptado por el SEÑOR, y el día de venganza de nuestro Dios, a consolar a todos los afligidos,
3. A escoger a los que lloran en Sion, para darles belleza en lugar de cenizas, el aceite del gozo en lugar de lamentos, la vestidura de la alabanza en lugar del espíritu de pesadumbre, y así árboles de justicia se puedan llamar, el plantío del SEÑOR, para que él pueda ser glorificado.
4. + Y los antiguos desechos edificarán, levantarán las anteriores desolaciones, y las ciudades en escombros repararán, a las desolaciones de muchas generaciones.
5. Y los extranjeros se levantarán y alimentarán a tus rebaños, y los hijos de los ajenos tus agricultores y viñadores -serán-.
6. Pero a vosotros os nombrarán los Sacerdotes del SEÑOR, os llamarán -los hombres-, los Ministros de nuestro Dios; las riquezas de los Gentiles consumiréis, y en la gloria de ellos os alardearéis.
7. + A cambio de vuestra vergüenza el doble -tendreís-, y -en lugar de- confusión, en su porción se regocijarán, por tanto el doble en su tierra poseerán, gozo eterno para ellos habrá.
8. Porque a mí el SEÑOR me encanta el juicio, detesto que cambien por ofrendas quemadas el robo; su trabajo en la verdad dirigiré, y un convenio perpetuo con ellos haré.
9. Su simiente entre los Gentiles, conocida será, y entre los pueblos su descendencia, -pues- todos los que los vean los reconocerán como la simiente bendecida por el SEÑOR.
10. Extremadamente me regocijaré en el SEÑOR, mi alma se gozará en mi Dios, porque con prendas de salvación me vistió, con el manto de la justicia me cubrió, cual novio -que se- arregla con ornatos, o novia -que se- adorna con sus joyas.
11. Pues como la tierra produce sus capullos, y como el jardín hace que lo que se le siembre en él retoñe, así el Señor DIOS hará que la justicia y la alabanza broten en la presencia de todas las naciones.

Isaías 60

1. Álzate, -y- brilla, porque llegó tu luz, y la gloria del SEÑOR se ha levantado sobre ti.
2. Pues mira que las tinieblas cubrirán la tierra, y a las gentes espesas oscuridades, pero el SEÑOR se alzará sobre ti, y sobre ti sera vista su gloria.
3. Y los Gentiles se acercarán a tu luz, y los reyes al resplandor de tu salida.
4. Levanta tus ojos, y mira a tu alrededor, -que- todos ellos se reúnen -y- vienen a ti, tus hijos de lejos vendrán, y tus hijas a -tu- lado amamantadas serán.
5. Entonces verás, y a una fluirás, y tu corazón temerá, y se ensanchará, porque la abundancia del mar a ti se volverá, las fuerzas de los Gentiles a ti vendrán.
6. Multitudes de camellos te cubrirán, los dromedarios de Madián y Efa, todos los de Saba vendrán, oro e incienso traerán, y las alabanzas del SEÑOR proclamarán.
7. Todos los rebaños de Kedar para ti se reunirán, los carneros de Nebaiot te servirán, con aceptación subirán a mi altar, y la casa de mi gloria voy a glorificar.
8. ¿Quiénes -son- estos -que- vuelan cual nube, y cual palomas a sus ventanas?
9. Por seguro que las islas en mí aguardarán, y los barcos de Tarsis -serán los- primeros en traer tus hijos desde lejos, su plata y su oro con ellos, para el nombre del SEÑOR tu Dios, y para el Santo de Israel, porque él te ha glorificado.
10. Y los hijos de los extranjeros tus muros edificarán, y sus reyes te servirán, porque por mi ira te herí, pero por mi favor he tenido misericordia de ti.
11. Por eso tus portones estarán de continuo abiertos, ni de día ni de noche se cerrarán, para que las fuerzas de los Gentiles -los hombres- te puedan traer, y sus reyes -se puedan- acercar.
12. Ya que la nación y el reino que no te sirva perecerá; sí, -esas- naciones totalmente desechadas serán.
13. La gloria del Líbano a ti llegará, el higo y el pino, junto con el boje, para el lugar de mi santuario hermosear, y al lugar de mis pies glorioso haré.
14. También los hijos de los que te afligieron inclinados llegarán a ti, y todos los que te despreciaron se postrarán ante las plantas de tus pies, La ciudad del SEÑOR, La Sion del Santo de Israel, te llamarán.
15. Así como desamparada y odiada fuiste, tanto que ningún hombre pasaba por en medio de -ti-, una excelencia eterna de ti haré, el gozo para muchas generaciones.
16. Chuparás también la leche de los Gentiles, y los pechos de los reyes chuparás, y sabrás que yo el SEÑOR -soy- tu Salvador y tu Redentor, el Poderoso de Jacob.
17. A cambio de bronce oro traeré, a cambio de hierro plata llevaré, bronce a cambio de madera, y a cambio de piedras hierro; además haré -que- tus administradores -sean- la paz, y tus supervisores la justicia.
18. No se oirá más de violencia en tu tierra, ni daño o destrucción dentro de tus fronteras, sino que a tus muros llamarás Salvación, y Alabanza a tus puertas.
19. El sol no hará más de luz para ti en el día, tampoco te alumbrará el brillo de la luna, sino que el SEÑOR te será de luz perpetua, y tu Dios tu gloria.
20. Tu sol no se ocultará más, ni se retirará tu luna, porque el SEÑOR será tu eterna luz, y los días de tu aflicción habrán terminado.
21. Tu pueblo, -ellos- todos también -serán- justos, para siempre la tierra heredarán, la rama de mi plantío, la obra de mis manos, para que yo pueda ser glorificado.
22. Un pequeño en mil se convertirá, y un chiquillo en una fuerte nación; en su momento yo el SEÑOR lo apresuraré.

Isaías 59

1. Mirad que la mano del SEÑOR no se ha acortado para no poder salvar, ni su oído -se ha- espesado para no poder oír;
2. Más bien vuestras iniquidades -son las que- os han separado de vuestro Dios, y vuestros pecados han ocultado -su- rostro de vosotros, para no oír.
3. Pues vuestras manos están manchadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios han hablado mentiras, -y- vuestra lengua murmurado perversidades.
4. Nadie invoca a la justicia, ni suplica a la verdad; confían en vanidades, y hablan mentiras; conciben estragos, y a luz dan iniquidad.
5. Huevos de cocatriz incuban, y tejen la telaraña; el que de sus huevos come muere, y a aquel que es aplastado irrumpe en víbora.
6. Sus telas en prendas no se convertirán, ni con sus trabajos se arroparán, sus obras -son- obras de iniquidad, y el acto de violencia en sus manos -está-.
7. Sus pies corren hacia el mal, y se apresuran para derramar sangre inocente; sus pensamientos -son- pensamientos de iniquidad; en sus senderos ruina y destrucción hay.
8. No conocen el camino de la paz, y en sus andanzas no -hay- juicio; las han hecho sendas torcidas, quienquiera que en ellas ande la paz no conocerá.
9. Por eso el juicio se alejó de nosotros, y la justicia no nos alcanzó, aguardamos la luz, pero oscuridad contemplamos, aguardamos claridad, -mas- en tinieblas caminamos.
10. Como ciegos tanteamos la pared, como si no -tuviéramos- ojos palpamos, a mediodía tropezamos como si -fuera- de noche, cual -hombres- muertos en lugares desolados -estamos-.
11. Como osos rugimos todos, y como palomas dolorosamente nos lamentamos; buscamos juicio, pero ninguno -hay-, buscamos salvación, -pero- ella se aleja.
12. Pues nuestras transgresiones delante tuyo se multiplican, y nuestros pecados en contra nuestra testifican, porque nuestras transgresiones con nosotros -están-, y a nuestras iniquidades las conocemos;
13. Al transgredir, mintiendo contra el SEÑOR, apartándonos de nuestro Dios, hablando -sobre- opresión y revueltas, concibiendo y profiriendo de corazón palabras de falsedad.
14. Y el juicio retrocedió, la justicia se para lejos, porque ha caído en la calle la verdad, y la equidad no puede entrar.
15. Sí, fracasó la verdad, y el -que- se aleja del mal una presa se vuelve, y el SEÑOR -lo- vio, y le desagradó que no -hubiera- juicio.
16. + Y vio que no -había- hombre -alguno-, y se maravilló de que no -hubiera- intercesor; por eso su brazo le trajo salvación, y su justicia, ella lo sustentó.
17. Porque se puso la justicia como coraza, y en su cabeza un yelmo de salvación, -por- vestidura las prendas de la venganza, y de celo como capa se atavió.
18. De acuerdo con -sus- hechos, igualmente -les- devolverá, furia a sus adversarios, a sus enemigos lo merecido; a las islas su merecido les devolverá.
19. Y así temerán el nombre del SEÑOR desde el occidente, y desde la salida del sol su gloria. Cuando el enemigo entre como una inundación, el Espíritu del SEÑOR un estandarte levantará contra él.
20. Y el Redentor vendrá a Sion, y a los que se volvieron de la transgresión en Jacob, dice el SEÑOR.
21. En cuanto a mí, este -es- mi convenio con ellos, dice el SEÑOR; Mi espíritu que -está- sobre ti, y mis palabras que he puesto en tu boca, no se alejarán de tu boca, ni de la boca de la simiente de tu simiente, dice el SEÑOR, desde ahora y para siempre.

Isaías 58

1. Clama con fuerza, sin escatimar, como una trompeta levanta tu voz, y hazle saber a mi pueblo su transgresión, y sus pecados a la casa de Jacob.
2. Aunque cada día me busquen, y mis caminos se deleiten en conocer, como una nación que hizo justicia, y no abandonó las ordenanzas de su Dios; me pidan ordenanzas de la justicia, se deleiten aproximándose a Dios.
3. + ¿Por qué ayunamos, -dicen ellos- y no -lo- ves? ¿-Por qué- afligimos nuestra alma, y no -lo- tomas en cuenta? Fijaos cómo en el día de vuestro ayuno os complacéis, y cobráis todas vuestras labores.
4. Fijaos cómo ayunáis para pelear y debatir, y para herir con el puño de la maldad; no ayunaréis como -lo hacéis hoy-, para que en lo alto se oiga vuestra voz.
5. ¿Es este el ayuno que he escogido? ¿Un día para que el hombre aflija su alma? ¿para que doblegue su cabeza como un junco, y esparza cilicio y cenizas -debajo de él-? ¿A esto llamaréis ayuno y día aceptable para el SEÑOR?
6. ¿No -es- este el ayuno que he escogido? ¿Desatar las bandas de maldad, las cargas pesadas deshacer, dejar libres a los oprimidos, y que quebréis todo yugo?
7. ¿No -es- entregarle tu pan al hambriento, y que al pobre y a los que desechados están traigas a tu casa? ¿Que cuando veas al desnudo lo cubras, y que de tu propia carne no te escondas?
8. + Entonces tu luz irrumpirá como la mañana, rápidamente tu salud brotará, tu justicia andará delante tuyo, -y- la gloria del SEÑOR será tu retaguardia.
9. Entonces llamarás, y el SEÑOR responderá, clamarás, y él dirá, Aquí -estoy-. Si de en medio de ti quitas el yugo, el señalar con el dedo, y el hablar vanidad;
10. Y -si- extiendes tu alma al hambriento, y satisfaces al alma afligida, tu luz entonces se alzará en la oscuridad, y como el mediodía -serán- tus tinieblas;
11. El SEÑOR te guiará continuamente, en la sequía satisfará tu alma, y fortalecerá tus huesos, serás como un jardín regado, y como un manantial acuífero, cuyas aguas no faltan.
12. Y -los- tuyos -re-construirán las viejas ruinas, tú levantarás los cimientos de muchas generaciones, y serás llamado, El reparador de la brecha, El restaurador de senderos para habitar.
13. + Si retiras tu pie del sabat, -de- hacer lo que te plazca en mi día santo, y llamas al sabat una delicia, al santo del SEÑOR, honorable, y lo honras, no haciendo tus propios caminos, ni buscando tu propio placer, ni hablando -tus propias- palabras.
14. Entonces te deleitarás en el SEÑOR,y yo te haré cabalgar en los lugares altos de la tierra, y te alimentaré con la herencia de Jacob tu padre, porque la boca del SEÑOR -lo- ha hablado.

Isaías 57

1. El justo perece, y ningún hombre -lo- medita, y los hombres misericordiosos -se- retiran, nadie considera que el justo se retira del mal -que se avecina-.
2. Entrará en la paz, descansarán en sus camas, -los que- andan -en- la rectitud de él.
3. + Pero acercaos, vosotros los hijos de la encantadora, simiente de la adúltera y la ramera.
4. ¿A costa de quién os divertís? ¿Contra quién abrís bien la boca, sacando la lengua? ¿No -sois- hijos de transgresión, simiente de falsedad,
5. Encendiéndoos con ídolos debajo de cualquier árbol verde, matando a los niños en los valles bajo las hendiduras de las rocas?
6. Tu porción está entre las -piedras- lisas del arroyo, ellas son tu suerte, incluso a ellas les has derramado ofrendas de bebidas, -y les- has hecho ofrendas de comida. ¿Me debo consolar ante estas -cosas-?
7. Sobre una montaña alta y sublime organizaste tu cama, hasta allá subiste para ofrecer sacrificio.
8. Detrás de las puertas también y de los postes has colocado tu recuerdo, pues -te- descubriste -ante otro- diferente de mí, y subiste; agrandaste tu cama, hiciste -un convenio- con ellos; amaste su cama donde -los- viste.
9. Y fuiste hasta donde el rey con ungüentos, aumentaste tus perfumes, enviaste lejos tus mensajeros, rebajándo-te- hasta el -mismo- infierno.
10. Estás cansada de la grandeza de tus caminos; -aún así- no dijiste, No hay esperanza, encontraste la vida de tu mano, -y- por eso no te acongojaste.
11. ¿Y de quién tuviste miedo y temiste, que mentiste y no te acordaste de mí, ni -lo- meditaste? ¿No he guardado silencio aún desde la antigüedad, y tú no me has temido?
12. Declararé tu justicia y tus obras, pues ellas no son para tu provecho.
13. + Cuando clames, que tus compañías te libren, pero el viento a todas se las llevará; la vanidad -se las- llevará, mas el que pone su confianza en mí poseerá la tierra, y heredará mi montaña santa.
14. Y dirá, Arrumad, arrumad, preparad camino, tomad la piedra de tropiezo y quitadla del camino de mi gente.
15. Porque así dice el Alto y el Sublime que habita en la eternidad, -y- cuyo nombre -es- Santo, Yo habito en el -lugar- santo y excelso, -y- también con el de espíritu contrito y humilde, para revivir el corazón de los arrepentidos.
16. Pues no contenderé para siempre, ni me airaré a perpetuidad, ya que el espíritu podría desfallecer delante mío, y las almas -que- yo he hecho.
17. Me airé por la iniquidad de su codicia, y lo herí; en mi ira me escondí, y él siguió obstinadamente en el camino de su corazón.
18. He visto sus caminos, y lo sanaré; lo guiaré también, y de nuevo lo consolaré a él y a sus dolientes.
19. Yo creo el fruto de los labios; paz, paz para -el que está- lejos, y para -el que está- cerca, dice el SEÑOR, y yo lo sanaré.
20. Pero los malvados -son- como el turbulento mar, cuando no puede descansar, cuyas aguas arrojan barro y suciedad.
21. No -hay- paz, dice mi Dios, para los malvados.

Isaías 56

1. Esto dice el SEÑOR, Mantened el juicio, y haced justicia, porque mi salvación se acerca, y mi ecuanimidad viene a ser revelada.
2. Bendito -es- el hombre -que- hace esto, y el hijo del hombre -que- se aferra a esto, de guardarse de contaminar el sabat, y su mano guarda de hacer mal alguno.
3. + Ni dejes que el hijo del extranjero, que se ha unido al SEÑOR, hable diciendo, El SEÑOR me ha separado totalmente de su pueblo; ni dejes que el eunuco diga, Mira, -soy- un árbol seco.
4. Porque así -le- dice el SEÑOR a los eunucos que guardan mis días de descanso, y escogen -las cosas- que me placen, aferrándose a mi convenio,
5. Incluso a ellos -les- daré en mi casa y dentro de mis muros un lugar y un mejor nombre que el de hijos e hijas; un nombre eterno les daré que no será suprimido.
6. También los hijos del extranjero, que se unan al SEÑOR para servirle, amar el nombre del SEÑOR, y ser sus siervos, todo aquel que se guarde de contaminar el sabat, y se aferre a mi convenio,
7. Sí, a ellos los traeré a mi montaña santa, y los haré gozosos en mi casa de oración; sus holocaustos y sacrificios -serán- aceptados en mi altar, porque mi casa será llamada casa de oración para todas las gentes.
8. El Señor DIOS que reúne a los desechados de Israel dice, Aún voy a reunirle -otros- a él, fuera de aquellos que se le han reunido.
9. + Todas vosotras bestias del campo, venid a devorar, -sí-, todas vosotras bestias del bosque.
10. Sus vigías -son- ciegos, todos ignorantes, todos -son- perros mudos, -que- no pueden ladrar, -se la pasan- durmiendo acostados, les encanta dormitar.
11. Si, perros codiciosos, nunca pueden tener suficiente, pastores -que- no pueden entender, todos mirando por su propio camino, cada uno -buscando- su ganancia -y- la de su región.
12. Venid, -dicen ellos-, iré por vino, y de bebidas fuertes nos saciaremos, y como hoy mucho más abundante será mañana.

Isaías 55

1. ¡Ey! Todos los sedientos, acercaos a las aguas, y los que no tengáis dinero, acercaos, comprad y comed, sí, venid, sin dinero y sin precio comprad vino y leche.
2. ¿Por qué gastáis dinero en -lo que- no -es- pan? ¿Y entregáis vuestra labor por -algo que- no satisface? Escuchadme diligentemente, comed -lo que es- bueno y que vuestra alma en ricuras se deleite.
3. Inclinad vuestro oído, y venid a mí, oíd, y vivirá vuestra alma, y haré un convenio eterno con vosotros, -sí,- las misericordias aseguradas a David.
4. Mirad que lo he dado -por- testigo a las gentes, -por- líder y comandante para el pueblo.
5. Mira que llamarás a una nación -que- no conoces, y naciones -que- no te conocían correrán a ti por causa del SEÑOR tu Dios, y por el Santo de Israel, porque él te ha glorificado.
6. + Buscad al SEÑOR mientras se pueda encontrar, invocadlo mientras cerca está,
7. Que el malvado abandone su camino, y el hombre injusto sus pensamientos, y retorne al SEÑOR, y él tendrá misericordia de él, y a nuestro Dios, ya
que él abundantemente perdonará.
8. + Pues mis pensamientos no -son- vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dice el SEÑOR.
9. Porque como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos que los vuestros, y mis pensamientos que vuestros pensamientos.
10. Pues como la lluvia -que- al igual que la nieve cae del cielo, y no retorna allí, sino que riega la tierra, y la hace retoñar y producir, para poder dar semilla al sembrador, y pan al consumidor,
11. Así será la palabra que sale de mi boca, no retornará a mí vacía, sino que logrará lo que me place, y prosperará donde yo la envié.
12. Porque con gozo saldréis, y con paz seréis guiados, las montañas y las colinas prorrumpirán delante de vosotros con cantos, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplausos.
13. En lugar del espino saldrá la higuera, y en lugar de la zarza el mirto saldrá, esto será para el SEÑOR como un nombre, como una eterna señal -que- no será suprimida.

Isaías 54

1. Oh estéril, canta, -la que- no diste a luz, prorrumpe en cantos, y clama en voz alta, -la que- no pariste niños, porque más -son- los hijos de la desolada que los de la mujer casada, dice el SEÑOR.
2. Amplía el lugar de tu tienda, y que se expandan las telas de tus habitaciones, no escatimes, alarga tus cuerdas y fortalece tus estacas;
3. Porque a diestra y a siniestra irrumpirás, tu simiente a los Gentiles heredará, y hará que se habiten las ciudades desoladas.
4. No temas, porque no te avergonzarás, tampoco te confundirás, ya que apocada no serás, pues el bochorno de tu juventud olvidarás, y no recordarás ya más la humillación de tu viudez.
5. Porque tu Hacedor -es- tu esposo; el SEÑOR de las huestes -es- su nombre, y tu Redentor el Santo de Israel, El Dios de toda la tierra será llamado.
6. Pues el SEÑOR te llamó como a una mujer desamparada y agobiada en espíritu, y como a una esposa rehusada en su juventud, dice tu Dios.
7. Por un breve momento te abandoné, pero te reuniré con grandes misericordias.
8. Con poquita ira -y- por un momento escondí mi rostro de ti, pero con eterna bondad de vos tendré misericordia, dice el SEÑOR tu Redentor.
9. Pues esto -es como- las aguas de Noé para mi, ya que -como- juré que las aguas de Noé a la tierra no iban a rebasar más, así he jurado que no quiero contigo airarme, ni reprenderte -ya más-.
10. Porque las montañas se alejarán, y las colinas se retirarán, pero mi bondad no se apartará de ti, ni el convenio de mi paz se removerá, dice el SEÑOR que de ti tiene misericordia.
11. + Oh tú afligida, zarandeada por la tempestad, -y- sin consuelo, mira que tus piedras las colocaré de hermosos colores y tus fundamentos de zafiro los pondré.
12. Y haré tus ventanas de ágata, tus portones de carbunclo, y todos tus límites con piedras preciosas.
13. Y todos tus hijos por el SEÑOR -serán- enseñados, y grande -será- la paz de tus hijos.
14. En justicia serás establecida, estarás lejos de la opresión, pues no temerás, y del terror, porque no se te acercará.
15. Mira que con seguridad se reunirán, -pero- no por mi; cualquiera que se reúna en tu contra, a causa de ti caerá.
16. Mira que al herrero que avienta las ascuas en el fuego he creado, y que produce un instrumento para su trabajo; y yo he creado al asolador para destruir.
17. + Ningún arma formada en tu contra prosperará, y condenarás toda lengua -que- se levante contra ti en juicio. Esta -es- la herencia de los siervos del SEÑOR, y su justicia -proviene- de mí, el SEÑOR dice.

Isaías 53

1. ¿Quién a nuestro reporte creyó? ¿Y el brazo del SEÑOR, A quién se le reveló?
2. Pues delante de él crecerá como tierna planta, y como raíz que sale de suelo desecado; forma no tiene ni atractivo; y cuando lo veamos, no -habrá- belleza para desearlo.
3. Es despreciado y rechazado por los hombres, un hombre de penas, y en tristeza experimentado, y como que escondimos -nuestros- rostros de él; fue despreciado, y no lo estimamos.
4. + Por seguro nuestras tristezas se ha llevado, y nuestras penas -ha- cargado, sin embargo lo estimamos por Dios golpeado, afligido y agobiado.
5. Aunque -fue- herido por nuestras transgresiones, magullado por nuestras iniquidades, el castigo por nuestra paz -fue- sobre él, y con sus azotes somos sanamos
6. Todos como ovejas nos hemos descarriado, cada uno su propio camino ha tomado, y el SEÑOR la iniquidad de todos nosotros sobre él ha colocado.
7. Fue oprimido y afligido, aún así no abrió su boca; como cordero es llevado a la matanza, y como una oveja enmudece ante sus trasquiladores, él tampoco abre su boca.
8. De la prisión y del juicio fue llevado, ¿Y su generación quién -la- declarará? Pues de tajo fue cortado de la tierra de los vivos, por la transgresión de mi pueblo fue golpeado.
9. E hizo su sepulcro con los malvados, y con los ricos en su muerte -acompañado-, pues no había hecho violencia, ni engaño -alguno hubo- en su boca.
10. + Aún así le plació al SEÑOR magullarlo, -lo- puso en congoja; cuando de su alma hagas una ofrenda por el pecado, -su- simiente verá, prolongará -sus- días y el beneplácito del SEÑOR prosperará en su mano.
11. Verá -el fruto- de la labor de su alma, -y- quedará satizfecho; por su conocimiento mi siervo justo justificará a muchos, ya que cargará las iniquidades de ellos.
12. Por eso le dividiré -una porción- con los grandes, y con los fuertes repartirá los despojos, por haber derramado su alma hasta la muerte, y fue contado entre los transgresores; cargó además el pecado de muchos, e hizo intercesión por los pecadores.